La popularidad del Lean Management sigue aumentando y ha llegado a todas las industrias, de hecho, el Lean management puede aplicarse en cualquier negocio o proceso de producción.

Según el Instituto Lean Management,  Lean es el modelo de negocio que permite organizar y gestionar el desarrollo de productos, servicios, operaciones, proveedores y relaciones con los clientes, de manera que se utilice menos esfuerzo humano, menos espacio, menos capital, menos material y menos tiempo, para hacer productos o servicios con menos defectos, menos problemas y de acuerdo con las necesidades de los clientes.

Por resumir, Lean es uno de los métodos empresariales de gestión ágil que trata de reducir costes y contribuir a una mayor eficiencia de las empresas, a través de la optimización de los procesos de forma continua y la implicación de todo el personal.

MÁS CON MENOScliente lean valor

La metodología lean management se basa en la priorización del cliente, de forma que se maximice el valor de cara al cliente y minimice el desperdicio, es decir, generar más valor con menos recursos.

Dicho de otro modo, el Lean Management se encarga de analizar y eliminar todos aquellos procesos que suponen un coste adicional, de forma que se eviten gastos superficiales o ralentización en la operativa. De ésta forma podremos entregar al cliente el producto o servicio que necesita con un rendimiento superior, en el momento en que lo necesita y en la manera en que lo desea.

 

INVOLUCRA A TODA LA EMPRESA

Todas las actividades de todos los departamentos pueden ser rediseñadas desde la óptica Lean, acercando a la empresa hacia la calidad total.

El lean management realiza una análisis pormenorizado de todas las áreas empresariales, detectando y solucionando aquellas herramientas defectuosas o procesos en los que se emplean más recursos de los necesarios, permitiendo así la mejora de la operativa sin necesidad de inversión adicional.

El directivo que desarrolla una gestión Lean, no debe tratar de mantener el control total, sino que ha de fomentar la responsabilidad compartida, potenciando las competencias y capacidades del personal. Para eso debe movilizar y fomentar la participación de toda la organización, direccionando la empresa hacia un cambio cultural, enfocado en la mejora sistemática y sostenible en el largo plazo.

La idea que debe calar en todos los empleados, es que ningún proceso es tan perfecto que no se pueda mejorar.

 

PASOS PARA LA EFICIENCIA

Como ya hemos comentado, Lean Management es un enfoque a largo plazo de trabajo que busca lograr cambios pequeños y graduales en los procesos con el fin de mejorar la eficiencia, tratando de eliminar cualquier pérdida de tiempo, esfuerzo o dinero.

La aplicación de este modelo de gestión variará en función de cada empresa, pero a rasgos generales estos son los puntos o pasos que se han de seguir para su aplicación:

 

  • Identificar el valor: para poder ofrecerle valor añadido al cliente debemos conocer cuál es el principal valor de nuestro producto y servicio y potenciarlo. Obviamente, debemos identificar qué es lo que el cliente demanda alineando nuestro valor a sus deseos o necesidades.
  • Mapeo del flujo de valor: localizar todas las actividades y personas involucradas en la cadena de generación de valor, desde el principio hasta que el producto o servicio llega al cliente, para conocer cuáles de esos procesos no aportan ningún valor y eliminarlos para ahorrar recursos, así como optimizar los procesos que sí generan valor para hacerlos más eficientes.
  • Creación de un flujo de trabajo continuo: velar por el mantenimiento del flujo de trabajo de cada equipo, o lo que es lo mismo,  eliminar los inconvenientes que vayan surgiendo evitando los cuellos de botella e interrupciones. Es la forma de asegurar un flujo de trabajo estable garantizando un trabajo más rápido con menos esfuerzo.
  • Mejorar de forma continua: este proceso no termina, se ha de seguir valorando cada fase y cada cambio en el comportamiento del cliente para continuar mejorando. Pueden surgir nuevos “desperdicios” en cualquiera de los procesos, por eso hay que asegurarse de que los empleados, a todos los niveles, participen.