La corriente Desing Thinking o pensamiento de diseño (hoy esta medio de moda) es una aportación necesaria para la reconsideración del valor que aportan las ideas y el diseño a las empresas.

La tendencia general a la homogenización de los productos, la facilidad que nos da copiar a los otros, (recuerden que fue en este país donde se produjo la famosa frase “que inventen ellos” pronunciada por Don Miguel de Unamuno), el tiempo y los recursos que dedicamos a producirlo y a venderlo. Y finalmente el poco respeto profesional que existe para pagar adecuadamente al diseñador, han ido minando el valor que el diseño o la invención aporta a las empresas.

Desing Thinking es una metodología que permite a un individuo o individuos desarrollar una metodología útil para resolver problemas muy recurrentes en la gestión de la empresa. Con esta metodología se podrán abordar los problemas derivados de la estrategia y los procesos, encontrándoles soluciones creativas. Es una técnica orientada a las soluciones y ayudarnos a salir de los “problemas-bucle” en los que habitualmente solemos caer en las empresas.

Es por todo ello, por lo que técnicas como ésta, que ayuden a crear un ambiente donde se desarrollen las ideas y no solo el diseño en sí, sino las ideas aportadas por un equipo o por toda la empresa, me parece un esfuerzo totalmente loable, más allá de la moda.

Al final es muy necesario comprender que la diferenciación que representan nuestras ideas y que deberían provocar patentes, en los productos que inventamos y que lanzamos, la diferenciación que representan algunas de las actividades o procesos que hacemos, acompañado todo ello con tiempos de servicio muy rápidos y empujados por la forma en la que los comunicamos, es lo que pueden aportar barreras de entradas útiles para poner el frenos a la competencia.

Es cierto que resulta más sencillo para un empresario copiar y vender productos sin diferenciación, compitiendo por un volumen de ventas, donde el precio de venta es el rey y el margen paupérrimo es una realidad. Pero tambien lo es la alta defunción entre este tipo de empresas, puesto que una leve enfermedad pueda acabar con ellas ¿por qué? porque no tienen defensas!

Pero todo empresario debería de saber que si quiere crecer conquistando una alta cuota de mercado debería  de tener en cuenta que para ello debe de invertir en generar un ambiente proclive a la idea, apoyarse en el diseño que haga que resulte atractivo el producto para su consumidor, y que forme parte de la estrategia de la empresa. Esta forma de abordarlo es un objetivo estratégico que debe de cumplir si pretende sobrevivir en el futuro en el que la innovación la manejarán unos pocos con muy largo recorrido.